16 de abril – Día Mundial de la Voz

El Día Mundial de la voz, se celebra el 16 de abril y fue decretado por la Federación de Sociedades de Otorrinolaringología con el objetivo de crear conciencia de la importancia que tiene la voz, así como los cuidados que se deben tener para evitar problemas relacionados con las cuerdas vocales.

Existen algunos síntomas a los que se debe prestar atención ya que pueden derivar a problemas en las cuerdas vocales, como los cambios anormales en la voz que son usualmente conocidos como “ronquera” y cuyo término más correcto es disfonía. La misma consiste en una dificultad para emitir sonidos al intentar hablar, que puede manifestarse como una voz más apagada, aireada, apretada, con cortes, hasta incluso la pérdida total de la voz o “afonía”.

También, existen otros tipos de “señales de alerta” como lo pueden ser: la fatiga o el cansancio durante o después del habla, sensación de falta de aire, el dolor y/o molestias en el cuello y hombros al hablar, carraspeo frecuente, molestias al tragar, dolor de oído después de hablar, sensación de cuerpo extraño en la garganta y/o pérdida de la voz parcial o total, entre otros.

De esta manera, es fundamental saber que si la disfonía o cualquiera de estos síntomas y/o señales persisten por más de siete días es necesario consultar a un médico otorrinolaringólogo. Muchos daños y lesiones en la voz suelen asociarse a voces roncas, ásperas o agravadas y por lo general son minimizados o normalizados.

Consejos:

  • No gritar: evitar forzar la voz o permanecer hablando mucho tiempo en sitios ruidosos.
  • No fumar y evitar los ambientes con humo.
  • Evitar el carraspeo y la tos brusca, que puede dañar la laringe y sus cuerdas vocales.
  • Hacer un tratamiento adecuado y precoz de las alergias y catarros, son enemigos de la voz.
  • Dormir adecuadamente y hacer ejercicio físico de forma habitual.
  • Tomar al menos 2 litros de agua por día.
  • Cuidar la alimentación; ciertos alimentos son irritantes y generan reflujo gastroesofágico que afectan a la laringe y la voz.
  • Intercalar reposos al menos de 5 a 10 minutos por cada hora de habla continua.
  • Evitar el uso de la voz durante procesos de enfermedad: faringitis, laringitis.
  • Evitar comunicaciones telefónicas prolongadas.
  • Entrenar con un fonoaudiólogo si utiliza cotidianamente su voz para el trabajo. Descansar su voz en forma previa a un uso intensivo (ej:  antes de una disertación)
  • Evitar hablar o cantar en un rango que esté fuera de sus límites vocales.
  • Tomar conciencia del ruido del medioambiente y no compita aumentando su intensidad al hablar (Ej: restaurantes, medios de transporte, etc).
  • Algunos medicamentos pueden también alterar la voz.
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