Alergias respiratorias y la defensa del aire acondicionado

Alergias respiratorias y la defensa del aire acondicionado

Junto con el calor intenso de ésta época del año aparecen las víctimas, por lo general
niños o maridos, de la negativa de algún/a familiar de querer encender el aire acondicionado
(o en su defecto el ventilador) con la excusa de que “hace mal al pecho” o “hace que te
resfríes”.
Resulta que esa pobre víctima del familiar “asustado” por el aire acondicionado no
tiene otra cosa que alergia nasal (rinitis alérgica) o a nivel bronquial (asma) sin diagnóstico ni
tratamiento, y que la enfermedad librada a su evolución natural encuentra en el aire seco del
aire acondicionado un motivo para incendiarse…pero ya estaba desde antes de que
encendiesen el aire, incluso antes de que venga el calor del verano!
Así es, el aire acondicionado solo quita humedad del ambiente donde estamos, y ese
aire seco es irritante para una mucosa inflamada por alergia como puede ocurrir en alguien
que no tiene tratamiento, de una enfermedad que ocurre en 1 de cada 5 personas en todo el
mundo! (Rinitis alérgica) Por otro lado el aire menos húmedo es beneficioso para los alérgicos,
pues disminuye la proliferación de ácaros y hongos (ambos requieren humedad para
desarrollarse y vivir). También se demostró que la presencia de aire acondicionado en los
hogares hace que las personas alérgicas lo sean a menos cosas y evita la alergia a los hongos
comparando con alérgicos que viven en ambientes sin aire acondicionado. Otro mito a derribar
es el siguiente: los virus y bacterias no vienen mágicamente cabalgando el aire acondicionado y
se meten en nuestras vías respiratorias, los transmitimos de un ser humano a otro en forma
directa o indirecta.

Además el chorro de aire que emite el aire acondicionado, ya sea del auto o de la casa,
pone en movimiento sustancias disparadoras de alergia que ya se encontrabas presentes en el
ambiente, como polvillo con ácaros, restos pulverizados de cucarachas, pólenes y restos de la
piel de mascotas; poniéndolos al alcance de nuestra nariz y haciendo que los respiremos. Lo
mismo genera un ventilador común, ya sea de techo, de pared o de pie. El problema es lo que
había desde antes y que el aire luego remueve y pone en suspensión, no el aire en sí. O sea
que la solución es limpiar de antemano y no sufrir y hacer sufrir a los demás con el calor. Cabe
destacar que todos los extremos son nocivos, mantener el aire a no menos de 24 grados ayuda
a adecuar el ambiente y optimizar el consumo en éstas épocas de escases energética y altos
costos.
En conclusión: no le eche la culpa al aire acondicionado, cumpla con el tratamiento
adecuado de su rinitis o asma como le indicó su médico y mantenga limpio y libre de polvillo
los ambientes, filtros de los equipos de aire y aspas del ventilador. Si sospecha que tiene
alguna de estas condiciones (rinitis y/o asma) porque le pasa siempre de empeorarse con el
aire acondicionado: consulte a un alergista a la brevedad.

Dr. Fernando Ariel Serrano

Dr. Fernando Ariel Serrano

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