Samuel García

CANCER DE COLON, UNA BUENA ALIMENTACION ES LA CLAVE PARA PREVENIRLO

Sabías que incluir alimentos ricos en fibra y vitaminas previene el cáncer de colon.

Un importante porcentaje de tumores se podrían evitar mejorando nuestros hábitos de vida, es decir, cuidando la alimentación y una rutina de ejercicio físico. Aunque existen cuestiones como la genética, que obviamente impacta en algunos tumores que sí tienen un factor hereditario, en otras ocasiones, el cáncer se relaciona con cuestiones como la propia alimentación.

LA IMPORTANCIA DE UNA DIETA SALUDABLE

Esto no debe traducirse como que hay alimentos “milagrosos” ni “curativos”, sino que el hecho de llevar una dieta saludable y mantenerse en un peso adecuado, es una forma de prevenir ciertos tipos de cáncer.

En el caso concreto del cáncer de colón se sabe que alimentos que contienen nutrientes, como la vitamina C y la vitamina D influyen en la prevención de gran parte de este tipo de tumores. Sin embargo, un consumo bajo de vegetales sin almidón o frutas podría aumentar el riesgo a padecer un cáncer de colon en el futuro.

CANCER DE COLON Y SISTEMA DIGESTIVO

Desde que se relacionó el consumo de alimentos ricos en fibra como un factor positivo en la prevención del cáncer de colón, se comenzó a entender que nuestro microbioma, es decir, el conjunto de microorganismos (o microbiota) que está presente en nuestro cuerpo, tiene que ver con el origen de esta enfermedad. En concreto, los estudios apuntan a que hay ciertas bacterias proinflamatorias que podrían estar relacionadas con este tipo de cáncer.

De esta forma, la explicación detrás de esta relación entre cáncer de colon y alimentación tiene que ver con el potencial inflamatorio que tienen ciertos nutrientes en el sistema digestivo. Algunos de estos nutrientes proceden de alimentos ricos en ácidos grasos saturados.

ALIMENTOS A TENER EN CUENTA

Ante toda esta información, podría decirse que en la prevención del cáncer de colon hay alimentos que podemos tener en cuenta, tanto para incrementar o reducir su consumo, siempre dentro de una dieta equilibrada.

 

Incorpora frutas y verduras a tu dieta

Partiendo de la base de que la fibra es un nutriente favorable, es importante incorporarla en nuestra dieta a través de alimentos como frutas y verduras, preferiblemente que no contengan almidón.

Algunos ejemplos al respecto son las zanahorias, el brócoli, la lechuga, la calabaza o acelga.  También son interesantes frutas que tengan un alto contenido en vitamina C, como son las naranjas, los kiwis o frutillas.

 
 

 Evita las grasas saturadas y reduci el consumo de carne roja

Otra categoría de alimentos ricos en fibras son las legumbres, tales como las lentejas y los garbanzos, o frutos secos como las nueces y los pistachos.

Asimismo, otra fuente de fibra vegetal son los cereales, siendo lo recomendable optar por cereales enteros, en vez de optar por cereales refinados como la harina de trigo.

En cuanto a la vitamina D, esta se encuentra sobre todo en alimentos como el pescado azul, siendo un ejemplo las sardinas o la palometa. Todos sabemos que lo mas importante es la explosión al sol.

 

Por otra parte, estaría la lista de alimentos de los que hay que hacer un consumo más moderado. Habría que evitar los alimentos con un alto contenido en grasas saturadas, incluyendo las carnes procesadas (embutidos…); además de no abusar del consumo de carnes rojas.

Asimismo, otra fuente de fibra vegetal son los cereales, siendo lo recomendable optar por cereales enteros, en vez de optar por cereales refinados como la harina de trigo.

En cuanto a la vitamina D, esta se encuentra sobre todo en alimentos como el pescado azul, siendo un ejemplo las sardinas o la palometa. Todos sabemos que lo mas importante es la explosión al sol.

 

ALCOHOL Y TABACO

Igualmente, existen trabajos que relacionan el consumo de alcohol con la incidencia del cáncer de colon, también en relación a su potencial inflamatorio. En este sentido, la recomendación pasa por evitar el consumo de bebidas alcohólicas, o al menos, limitar en todo lo posible su consumo.

 

En esta misma línea, estaría el consumo de tabaco, que se relaciona con diversos tipos de cáncer. Es por ello que, el primer paso para llevar una vida saludable es evitar el tabaco en todas sus formas.

LA IMPORTANCIA DEL DIAGNOSTICO PRECOZ

En general, la manera más eficaz de reducir el riesgo de cáncer colorrectal es haciéndose pruebas periódicas de detección a partir de los 50 años de edad.

 

La mayoría de los cánceres colorrectales comienzan como pólipos (crecimientos de tejido anómalo) en el colon o en el recto. Estos pólipos pueden estar presentes en el colon durante años antes de que avancen a cáncer invasivo, sin presentar síntomas, especialmente al principio. Las pruebas de detección del cáncer colorrectal pueden encontrar pólipos precancerosos que se pueden extirpar antes de que se conviertan en cáncer. De esta manera se puede prevenir el cáncer colorrectal. Las pruebas de detección

también pueden descubrir cáncer en sus estadios tempranos, cuando el tratamiento es más eficaz. Por ello, es importante realizar el Test de Sangre Oculta en Materia Fecal entre los 50 y 75 años. 

CUANDO CONSULTAR AL MEDICO

  • Si detectas síntomas como sangrado o cambios en la forma habitual de evacuar el intestino, dolores abdominales o rectales frecuentes, anemia o pérdida de peso.

  • Si tenes entre 50 y 75 años, y no presentas síntomas ni antecedentes familiares.

  • Si presentas colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn (sin importar tu edad).

  • Si tenes familiares cercanos (padres, hermanos o hijos) que han tenido cáncer colorectal o pólipos adenomatosos (sin importar la edad).

  • Si ya tuviste pólipos adenomatosos o cáncer colorrectal.

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