El covid-19 no se considera una enfermedad profesional

 

El Gobierno no incluirá por ahora el coronavirus en el listado de enfermedades profesionales. En cambio, los afectados por Covid-19 durante el ejercicio de sus labores -con preeminencia lógica de los trabajadores de la salud– deberán exponer cada caso ante la Comisión Médica Central del sistema de riesgos del  trabajo para establecer si recibirá las coberturas en prevención, tratamiento y eventualmente dinerarias de las aseguradoras.

Esa definición descarta de momento el dictado de un decreto de necesidad y urgencia (DNU) que el Ministerio de Salud les había prometido la semana pasada a asociaciones de médicos y trabajadores sanitarios y pone en la superficie una discrepancia interna con el Ministerio de Trabajo, en cuyo organigrama se encuentra la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) con la postura que prevaleció. La balanza también se inclinó luego de una intervención la semana pasada de la Unión de Administradoras de Riesgos del Trabajo (UART) a través de un comunicado que pregonaba una amplia cobertura de los casos detectados aunque recién después de lo dictaminado por una junta evaluadora.

Las asociaciones y gremios de profesionales de la salud ya habían manifestado su preocupación por la falta de inclusión del coronavirus en el listado de enfermedades profesionales, lógica por tratarse de una dolencia detectada a fines del año pasado. Sin embargo, su rápido tránsito en todo el globo puso en alerta al personal hospitalario no sólo por los riesgos de contagio, sino también por el posible corrimiento de las aseguradoras a la hora de brindarles atención y eventualmente pagar las indemnizaciones correspondientes.

El martes pasado dirigentes de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa), de la Asociación de Trabajadores del Estado y de la CTA Autónoma se reunieron con el viceministro de Salud, Arnaldo Medina, y con los subsecretarios Judit Díaz Bazán y Alejandro Collia, y dijeron haber obtenido el compromiso de esa cartera de tramitar la inclusión del Covid-19 en el listado. Pasó la semana y la respuesta siguiente, que debía llegar de Trabajo, fue la contraria. En la misma semana Salud debió descartar un proyecto de DNU para declarar de utilidad pública todos los recursos de salud, incluso los del sector privado, tras una intensa campaña pública de los principales referentes del mercado prepago.

 

La CTA de los Trabajadores también había activado una suerte de comité de gremios relacionados con la salud para pedirle al superintendente de Riesgos del Trabajo, Gustavo Morón, que abriera el listado de enfermedades profesionales. Ante nuevas respuestas evasivas todos los sectores sindicales le pidieron para esta semana una audiencia al ministro de Trabajo, Claudio Moroni, para ponerle fin a la incertidumbre del sector.

El sometimiento de cada caso a los mecanismos contemplados en el sistema de ART implica que el paciente o los abogados y médicos que lo asisten deben realizar un trámite ante una de las 60 comisiones médicas que se distribuyen en el país para luego aguardar un dictamen definitivo por parte de la Comisión Central acerca de la pertinencia o no de activar las coberturas en el régimen vigente.

Jorge Yabkowski, secretario general de la Fesprosa, le dijo a Ámbito Financiero que la preocupación de los profesionales de la salud pasa “por la falta de garantías de que habrá suficiente equipamiento de seguridad para todos los trabajadores”, en particular barbijos, camisolines y guantes, por un lado, y por otro en “no saber si el sistema de ART va a cubrir” a los contagiados en el ejercicio de su labor.

“El listado de enfermedades profesionales está cerrado desde 2009 y es potestad de la SRT incluir nuevas, o bien el Gobierno puede emitir un DNU para garantizar la cobertura en prevención y reparación mediante el sistema, por más que el coronavirus no esté incluido, como se hizo en España. Es cierto que la UART expuso su buena voluntad para darnos cobertura, pero con esa buena voluntad no alcanza, acá necesitamos una decisión del Gobierno”, explicó el dirigente.

Según Yabkowsi, si se tomaran los índices de contagio de profesionales de la salud de España o Italia, de alrededor del 10% del total, en Argentina “el número de trabajadores afectados podría superar los 20 mil trabajadores”. También manifestó la inquietud del sector por la falta de garantías de cobertura de elementos de seguridad: “Hace 20 días la Organización Mundial de la Salud dijo que faltaba el 40% del material. En Argentina salió una licitación para la compra de 30 mil hisopos (para toma de muestras) y sólo se consiguieron 6 mil. Van a hacer falta, además, 54 millones de camisolines, 2,2 millones de guantes y otro tanto de barbijos y no vemos que eso esté asegurado”, amplió.

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