El gasto en salud en la Argentina es uno de los más altos de América Latina, según Rubinstein

“Todos los países, incluso los más ricos, se enfrentan con el dilema de disponer de recursos limitados con necesidades crecientes. Esto significa tener que priorizar, lo cual implica elegir qué tecnologías serán cubiertas, para quiénes, en qué circunstancias, con qué presupuesto y a qué precio”, expresó ayer el secretario de Gobierno de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, durante la inauguración del seminario internacional Hacia la creación de una Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías Sanitarias en Argentina. El funcionario agregó que por esa razón es “importante trabajar en un marco normativo que de cabida a políticas de cobertura más explicitas, más objetivas y transparentes”.

Según el funcionario, el gasto en salud en la Argentina es uno de los más altos de América Latina, con cerca del 10 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI).

Este proceso se aceleró en las últimas dos décadas por la aparición masiva de nuevos medicamentos, dispositivos y prácticas, en muchos casos más efectivas pero al mismo tiempo más costosas. Es por eso que “necesitamos contar con evidencia científica robusta para tomar decisiones transparentes y legítimas a la hora de fijar prioridades”, aseguró Rubinstein y aclaró que “no sólo se trata de evidencia clínica sobre el beneficio de las intervenciones, que claramente tienen que ser la premisa fundamental para avanzar en la cobertura de servicios, sino también comenzar a pensar en cuáles son los métodos para evaluar mejor la evidencia económica de la implementación de estas intervenciones”.

 

“Todos los países tienen necesidades amplias con recursos disponibles que quedan mucho más por debajo de las necesidades y esa es una realidad para todos los sectores, incluso el de salud. Es por eso que poder elegir en base al conocimiento ha tomado un rol muy importante en las decisiones de cobertura”, indicó la especialista líder en Protección Social del BID, Ignez Tristao.

El seminario internacional contó con la participación de un referente global en la materia, el profesor de la Universidad de York y consultor del National Institute for Health and Care Excellence (NICE), Michael Drummond, quien brindó dos conferencias magistrales sobre el uso de la evidencia económica para la toma de decisiones y sobre el funcionamiento de las agencias de evaluación de tecnologías sanitarias en el mundo, además de las ventajas, desventajas y el potencial de aplicabilidad de los modelos internacionales en Argentina.

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