fabrican el país tapabocas transparentes para lecturas de labios

 

Diseñadores y emprendedores que encontraron en la fabricación de tapabocas y barbijos una actividad productiva a la que dedicarse durante esta cuarentena, agregaron su oferta los tapabocas transparentes que permiten la comunicación con personas sordas o hipoacúsicas, mediante la lectura de labios y gestos.

Se trata de barbijos que incluyen un cuadrado de plástico transparente a la altura de la boca, insertado en el centro de este accesorio de tela.

Una de las personas que los está fabricando es Rosana Báez, una gestora de la localidad bonaerense de Guernica con conocimientos de costura y vínculo con una institución que enseña lenguaje de señas.

“Surgió a través del aliento de mi hermana que tiene un problema de hipoacusia y está estudiando lenguaje de señas. Ella me incentivó primero a hacer barbijos comunes, pero luego me llamó y me dijo de hacerlos porque en la escuela hablaban de esto, pero no hay”, contó a la agencia Télam. Cada barbijo cuesta $ 80, y están hechos de fiselina y plástico, que se pueden limpiar con alcohol.

La mujer explicó que, con la pandemia, está “en un parate” de su actividad de cuentapropista y necesita ingresos extra porque ella es jefa de hogar y tiene una hija de tres años.

“Mi hermana me comunicó con una profesora preocupada porque veía que no se podían comunicar con las personas que leen los labios, y ella que me mandó varios modelos: yo le hice dos muestras y ella eligió la que le pareció que era la más conveniente, que es la que estoy haciendo”, contó.

Los cubrebocas transparentes se conocieron en los medios a principios de abril por Ashley Lawrence, una joven estadounidense de 21 años que se encuentra en el último año de la carrera de Educación Diferencial en Universidad Eastern Kentucky, Estados Unidos.

Viendo la dificultad para la comunicación que supone el barbijo para las personas sordas o hipoacúsicas, Lawrence y su madre decidieron crear mascarillas transparentes con telas y un rollo de plástico que tenían en su casa, para regalarlas a quienes las necesitaran. La joven inició una campaña de crowdfunding para sumar fondos para comprar más telas y plásticos para atender a las decenas de pedidos y enviarlos gratuitamente.

A la vez, en el país activistas y organizaciones que luchan por los derechos de las personas sordas e hipoacúsicas reclaman que los trabajadores en servicios esenciales -como cajeros de supermercado, agentes de policía o personal de salud- utilicen barbijos transparentes o máscaras faciales para poder leer sus labios o gestos y que el uso obligatorio de tapabocas “no sea una barrera más”.

Este pedido es el eje del un video que se volvió viral y de un petitorio en Change.org, así como de cientos de posteos en las redes sociales en los que además solicitan “más empatía” y la “capacitación en lengua de señas” para todas las personas que trabajan en atención al público.

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