Fin de año: Burnout, cuando el trabajo te quema la cabeza

Denominamos “Síndrome de Desgaste Ocupacional” a lo que popularmente conocemos como Burnout. Esta es la sensación de estar “quemado” mentalmente y es definido por la OMS como un resultante del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito.  

Las condiciones laborales de mucha exigencia, la falta de tiempo libre y el sentirse poco reconocido o sin oportunidades de crecimiento conducen a sentimientos de insatisfacción.

Cuando esta situación persiste en el tiempo, puede suceder que la persona evite responsabilidades en su ámbito laboral y que aparezcan reacciones de indiferencia y falta de motivación.

Es importante tener en cuenta que si el malestar se profundiza puede trascender el trabajo y afectar la vida social. De esta forma, el desgaste termina influyendo, por ejemplo, en las relaciones y vínculos extra laborales.

Síntomas a tener en cuenta:
Físicos: Fatiga crónica, dolores musculares, insomnio y taquicardia.
Conductuales: Abuso de sustancias (café, tabaco, alcohol, fármacos) y otros comportamientos de alto riesgo.
Emocionales: Sentimientos de vacío, frustración, dificultades para concentrarse y necesidad de aislarse de otros.
A su vez, cuando uno tiene la sensación de que el trabajo afecta negativamente su vida debe actuar en consecuencia.

Algunas recomendaciones son:

  • Conectarse con sus emociones y no hacer de cuenta que “no pasa nada”.
  • Relacionarse sanamente con sus compañeros y tomar descansos de forma regular.
  • Plantear las propias preocupaciones a compañeros y superiores para trabajar en equipo la búsqueda de una solución a las problemáticas.
  • Hacer ejercicio físico y reservar tiempo para realizar hobbies y actividades de su agrado para desconectar del ámbito laboral.
  • Por último, ante cualquier duda, consultar con un profesional de la salud.
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