Hanta en la cordillera: se continúa con la prevención

Ante los rumores de un posible caso de hantavirus en Neuquén, desde el ministerio de Salud de la provincia se recordó que realizan desde hace un año un trabajo intensivo y minucioso respecto de la prevención de la enfermedad en la zona de floración de la caña colihue, específicamente del vector que la transmite.

 

«Desde hace seis meses se trabaja en la difusión para la prevención con folletería y spots de radio a nivel local. Hace dos meses, se comenzó la difusión para los turistas y deportistas que vienen a realizar diferentes actividades en la zona», expresaron.

«Se revisaron y adecuaron los planes de contingencia de los hospitales y los circuitos de derivación ante un caso sospechoso. Asimismo, en octubre se realizó un simulacro de evacuación de pacientes por vía aérea con el SIEN en Villa La Angostura, en San Martín de los Andes y en Junín de los Andes».

Situación general respecto de la floración

Desde la primavera de 2018, comenzó la floración masiva de la caña colihue en el noroeste del Parque Nacional Nahuel Huapi, afectando particularmente la zona desde el Lago Villarino hasta Villa la Angostura. La floración, semillazón y muerte masiva de la caña, es un evento natural reproductivo que  produce una extraordinaria oferta de alimento para las aves y los roedores, incluyendo el ratón colilargo.

Desde el año 1996, cuando se registró el primer caso de enfermedad por hantavirus Andes Sur, la provincia del Neuquén es considerada zona endémica para la transmisión del virus ya que la zona cordillerana constituye el hábitat natural del reservorio, el roedor oligoryzomys longicaudatus o ratón colilargo.

Debido a que la enfermedad se presenta en cualquier época del año en toda la región cordillerana independientemente de la floración de la caña colihue, es que se deben tomar los recaudos para evitar enfermarse con hantavirus de forma continuada.

Los resultados de los monitoreos realizados a la fecha, nos muestran un crecimiento en la población de roedores predominando el colilargo, lo que nos estaría indicando el comienzo de la explosión demográfica conocida como ratada. La mayor captura de roedores se realizó en ambiente silvestre, aunque han empezado a verse en los peri domicilios.

Sobre la trasmisión de la enfermedad

La transmisión al humano generalmente ocurre por inhalación de aerosoles cargados de partículas virales provenientes de las heces, orina y saliva de roedores silvestres infectados, contacto directo con excrementos o secreciones de ratones infectados con las mucosas conjuntival, nasal o bucal de la persona, o mordedura del roedor infectado, cuando las personas se introducen en el hábitat del roedor, en zonas suburbanas y ambientes rurales durante el desarrollo de actividades laborales, recreativas, o en lugares cerrados como galpones o depósitos infestados por roedores.

Otra forma de transmisión es por exposición persona-persona con caso confirmado de hantavirus, esto sería “toda persona que haya estado en contacto estrecho con un caso confirmado de hantavirus o sus secreciones, es decir, dentro de las 48 horas previas o inmediatamente posteriores al inicio de los síntomas”.

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