Samuel García

LA IMPORTANCIA DE UN ESTILO DE VIDA SALUDABLE EN EL TRABAJO

Cuidar de ti mismo y tener un estilo de vida saludable en el trabajo es fundamental para mantener tu bienestar integral. Por eso, es esencial adoptar hábitos positivos.

Nuestra salud física y mental se ven directamente afectadas por las largas jornadas, las demandas laborales y el sedentarismo. Para contrarrestar estos efectos negativos, es necesario priorizar el autocuidado. Con ello, conseguiremos mejorar nuestra productividad, reducir el estrés y fortalecer nuestro bienestar general.

 

 

Situaciones laborales que afectan la salud.

Existen ciertas situaciones laborales que pueden generar un mayor desgaste en nuestra salud integral. Algunas de ellas incluyen las siguientes:

Exceso de carga de trabajo: es posible que las altas demandas laborales generan estrés, ansiedad y agotamiento. También pueden acaparar nuestros espacios y tiempos personales.

Ambiente negativo: los espacios laborales llenos de conflictos, tensiones e incomodidad pueden afectar nuestra salud emocional y mental y, por consiguiente, influir negativamente en nuestro ánimo, disposición y productividad.

Falta de flexibilidad horaria: este tipo de condiciones laborales pueden generar una ausencia en el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

Trabajos sedentarios: estar en una posición estática durante muchas horas al día puede generar problemas de postura, dolores musculares y falta de actividad física, afectando la salud y aumentando el riesgo de enfermedades crónicas.

Hacer una labor que no te motiva: estar en un trabajo que no te gusta, en una situación que incomoda, realizando labores que van en contravía con tus metas o tus principios ciertamente genera desgaste.

Tenemos que tener en cuenta que hay prácticas de autocuidado que son fundamentales para tener un equilibrio, un estilo de vida saludable y un bienestar integral, las más importantes son:

ORGANIZA PAUSAS ACTIVAS

Es vital programar pausas activas durante tu jornada laboral que te permita desconectarte brevemente. Esta es una forma de promover la actividad física y reducir las posibilidades de experimentar dolores o patologías en el sistema osteomuscular.

Levántate, estírate, camina un poco y realiza ejercicios que te ayuden a relajar los músculos. Si trabajas con pantallas durante largas jornadas y, para evitar la fatiga visual, aplica la regla 20-20-20 de los expertos: cada 20 minutos haz una pausa de 20 segundos para observar un objeto a 20 metros.

ESTABLECE UNA RUTINA DE EJERCICIOS

Aprovecha los momentos antes o después del trabajo para realizar actividad física. Podes optar por caminar al aire libre, correr, ir al gimnasio, practicar yoga o el deporte que te guste.

Si estás en casa, opta por descargar apps de ejercicios, tomar clases en línea o seguir las rutinas de transmisiones en vivo. Esto no solo fortalecerá tu cuerpo, sino también tu mente, mejorando tu concentración y ayudando a reducir los niveles de estrés.

CUIDA TU ALIMENTACION

Tanto en el trabajo presencial como virtual, es común dejarse llevar por la comodidad y recurrir a alimentos poco saludables. Para evitarlo, planifica tus comidas semanalmente y elegí opciones variadas, completas, suficientes y que incluyan todos los grupos de alimentos.

Es fundamental consumir cinco porciones de frutas y verduras al día. También incluir proteínas magras y granos integrales. Además, asegúrate de mantenerte hidratado, bebiendo suficiente agua durante tu jornada laboral. 

ESTABLECE LIMITES

Especialmente en el trabajo virtual, es fácil caer en la trampa de estar disponible las 24 horas del día. Establece límites y respeta tu tiempo libre. Apaga las notificaciones fuera del horario laboral y dedica espacios a tus hobbies, familia y amigos.

En cualquier espacio, es importante desconectarse al 100% cuando estás fuera del horario laboral. Esto te permitirá recargar energías y mantener un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal.

CULTIVA HABITOS DE DESCANSO

Tanto el trabajo presencial como el virtual pueden generar estrés y ansiedad. Para evitar que esto afecte tu salud, es fundamental garantizar un sueño de calidad.

Establece una rutina de sueño regular, crea un ambiente propicio para ello, adopta hábitos de relajación como una ducha tibia, leer un libro o meditar. Un buen descanso te permitirá afrontar el día con mayor energía y concentración. 

Adoptar un estilo de vida saludable en el trabajo, ya sea presencial o virtual, es fundamental para cuidar de nuestra salud y bienestar integral. Con estos consejos prácticos, podrás mejorar tu calidad de vida, aumentar tu productividad y encontrar el equilibrio que necesitas en tu entorno laboral.

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