La producción nacional de la vacuna contra la fiebre amarilla cada vez más cerca

Una comitiva de expertos de la Fundación Oswaldo Cruz de Brasil visitó establecimientos
del ANLIS y se reunieron con autoridades para la transferencia tecnológica destinada a la
producción de vacunas.
El secretario de Gobierno de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, junto con la
subsecretaria de Prevención y Control de Enfermedades Comunicables e
Inmunoprevenibles, Miriam Burgos; la interventora de la Administración Nacional
de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) “Dr. Carlos G. Malbrán”, Claudia
Perandones; y el titular de Planeamiento y Políticas de la Secretaría de Gobierno
de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Jorge Aguado, recibieron a una
misión técnica de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) de Brasil para avanzar en
los detalles de la transferencia tecnológica para la producción nacional de la
vacuna contra la fiebre amarilla.

“Para nosotros es muy importante este convenio de cooperación técnica
para la producción local de la vacuna contra la fiebre amarilla para poder
expandir las oportunidades de Argentina, sobre todo en el desarrollo
tecnológico, por eso tiene tanto valor el apoyo de Fiocruz”, expresó
Rubinstein durante la reunión que se desarrolló ayer en la sede de la cartera
sanitaria nacional.

La Fundación Oswaldo Cruz de Brasil cuenta con el Instituto de Tecnología en
Inmunobiológicos (Bio-Manguinhos), uno de los principales productores de la
vacuna a nivel mundial, que transferirá la tecnología necesaria para lograr que la
producción local de la vacuna se realice en las dependencias de la ANLIS.

“Al tener las auditorías de Fiocruz en cada etapa del proceso nos sentimos mucho
más fortalecidos en cómo será el producto final”, aseguró Perandones.

En mayo de este año Rosenberg y Perandones suscribieron el Plan de Trabajo
encuadrado como Anexo 1 del Memorándum de Entendimiento para la
Cooperación Internacional que permitirá la elaboración local de la vacuna en la
que participan Salud, Ciencia y Tecnología, ANLIS, la Administración Nacional de
Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y la Agencia Nacional de
Laboratorios Públicos (ANLAP).

Se estima que la demanda inicial para la producción de la vacuna será de
aproximadamente 5 millones de dosis y que el primer lote estará disponible
para el último trimestre de 2019. El proyecto implica una inversión de 450
millones de pesos del Estado.

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