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Se redujeron un 63% las crisis epilépticas en pacientes tratados con cannabis medicinal

Lo reveló un estudio observacional del convupidiol, el primer producto con cannabidiol (CBD) aprobado en la Argentina de calidad farmacéutica y buenas prácticas de manufactura para el tratamiento de la epilepsia refractaria

Por años Argentina permaneció ajena a la aprobación de tratamientos a base de marihuana. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ha sido conservadora respecto de los criterios para aprobar tratamientos en base a cannabidiol en el país. Sin embargo, cuando los científicos comenzaron a aportar investigaciones que reportaban las fortalezas de los medicamentos a base de esta sustancia, la entidad dio aprobación al primer producto con cannabidiol (CBD) de calidad farmacéutica y buenas prácticas de manufactura para el tratamiento de la epilepsia refractaria, focalizada en niños, del laboratorio Alef Medical Argentina.

Se trata del convupidiol, un medicamento recetado que se usa para tratar las convulsiones asociadas con el síndrome de Lennox-Gastaut o el síndrome de Dravet en personas de 2 años de edad y mayores. Ahora, desde la empresa dedicada la elaboración, compra, importación y venta de productos farmacéuticos publicaron los resultados del primer reporte preliminar de farmacovigilancia realizado en pacientes tratados con convupidiol a lo largo de 6 meses de tratamiento.

La epilepsia es un cuadro neurológico que se manifiesta como consecuencia de una alteración en la actividad neuronal de alguna zona cerebral. Tiene una prevalencia que oscila entre el 4% al 10% por 1000 habitantes, es decir que aproximadamente una de cada cien personas lo padece. De ellas, el 30% presenta lo que se denomina “epilepsia refractaria” que engloba aquellos cuadros que no pueden controlarse con, al menos, dos de los fármacos antiepilépticos conocidos y en dosis adecuadas.

Para estos pacientes, el cannabis medicinal brinda una perspectiva alentadora y con resultados probados. “A partir de su administración, he notado en algunos pacientes la disminución en la frecuencia y la intensidad de las crisis”, explicó la doctora María Eugenia Sottano, neuróloga a cargo del área de Epilepsia Refractaria del Hospital Central de Mendoza.

A pesar de que en la actualidad se cuenta con más de 20 diferentes tipos de fármacos para la epilepsia, tal como cita un informe el CONICET, del 30 al 40% de los pacientes continúa teniendo crisis. Los datos preliminares de los estudios en humanos sugieren que el cannabis, en especial el cannabidiol, es efectivo en el tratamiento de algunos pacientes con epilepsia. Únicamente ensayos clínicos randomizados con estudios doble-ciego, placebo controlados, utilizando preparaciones farmacéuticas confiables y controladas de uno o más cannabinoides, brindarán información completa sobre la eficacia y seguridad de su uso. Para poder realizar estos ensayos resulta necesario contar con legislación que autorice el uso de cannabis en epilepsia.

Tal como alertó la médica británica Helen Cross, presidente de la Liga Internacional contra la Epilepsia, la calidad de los preparados es un punto fundamental. “Los aceites deben tener una elaboración correcta y una evaluación de sus compuestos”, declaró la especialista en el congreso internacional 2020 de la especialidad

Ante la reglamentación sobre la ley de cannabis medicinal, distintas sociedades médicas nacionales publicaron un trabajo que analiza los conceptos sobre estos compuestos: “Existe una diferencia entre el cannabis farmacéutico de uso medicinal realizado por profesionales de la salud y atendiendo las buenas prácticas de manufactura, del preparado artesanal. Este último puede perseguir el objetivo de mejorar la calidad de vida, pero no cumple con los requisitos de eficacia que se requiere al hablar de un fármaco”.

El cannabis farmacéutico asegura la estabilidad y homogeneidad de la molécula y cumple con todos los requisitos de seguridad y eficacia de cualquier fármaco registrado. La opción aprobada por el ANMAT es elaborada con buenas prácticas de manufactura, tiene certificados de calidad de producción y de materias primas y cuenta con la aprobación del Ministerio de Salud de la Nación. El mismo es de venta bajo receta archivada y, si bien se investigará su efecto en otras patologías, actualmente su uso es exclusivo para pacientes con epilepsia refractaria.

Considerando datos hasta febrero del 2022 se llevó adelante la recopilación de registros de pacientes con médicos prescriptores de convupidiol, quienes habían acordado brindar información clínica confidencial acerca del tratamiento de sus pacientes. El objetivo era el registro de la evolución de las frecuencias de convulsiones en sus pacientes. Para eso debían registrar las frecuencias de convulsiones al inicio del tratamiento y las frecuencias de convulsiones luego de 6 meses de tratamiento.

“Si consideramos solamente aquellos pacientes que fueron tratados con convupidiol para las indicaciones aprobadas en el prospecto y dejamos de lado los pacientes que recibieron el medicamento por una epilepsia no especificada en el prospecto, entonces se observa que un 63,86% de los pacientes redujeron sus convulsiones, 4,82% mantuvieron la misma cantidad de convulsiones, un 3,61% suspendieron el tratamiento, un 26,5% de los pacientes no asistieron a la visita de 6 meses y un solo paciente (que representa un 1,20% de la población evaluada) reportó aumento de las convulsiones”, detalla el estudio observacional.

Fuente: Infobae

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